terça-feira, 22 de julho de 2008

Pela Janela - em Marrocos




A Janela

De Ju Cazarré

...

Palavra no feminino, como as fendas,
Que se realizam quando se abrem,
E nada são quando se fecham.

Palavra também no felino,
Como as felinas pupilas do gato:
Quanto menos luz, mais abertas.

Pedaço de mim




Quem poderia imaginar... que depois de tanto tempo e tanta água rolada voltaríamos a estar juntas, do outro lado do mundo, com outras perspectivas de vida e outros planos...

Dessa vez menos meninas, mais mulheres. Mas a essência sigue a mesma.

Depois de tanta saudade, um reencontro esperado e uma viagem que promete.

Ju, Tita, meus amores, estou esperando vocês, com as portas abertas e o coração batendo forte. Vocês nem imaginam a minha alegria em poder compartilhar um pouco dessa minha nova vida com vocês.

Adoro essas fotos. Era o início de uma amizade linda e positiva, em todos os aspectos que se pode imaginar.

Amo muito vocês.

segunda-feira, 14 de julho de 2008

Amanhã vai ser outro dia


Apesar de você, apesar desse dia, apesar dessa gente, apesar de chover, apesar de cair, apesar de que, apesar dessa coisa, dessa moça, dessa fossa, desse samba, desse amor, dessa casa, desse cara, desse frio, dessa música, desse cheiro, dessa grama, desse cachorro, desse mendigo, desse garçon, desse jeito...

Só vou pra casa quando o dia clarear.

domingo, 13 de julho de 2008

El Antojo


Todos los días me despierto mojada. No sé porque. Hay algo en el acto de despertar que me estimula, que me excita.

Hay personas que se despiertan y lo primero que hacen es ir al baño y mear... yo no. No me levanto mientras no haya... mientras no esté satisfecha... si es que me comprendes.

Es esa especie de desayuno solitario, en el que sacio mi hambre de placeres carnales – sola, conmigo mismo – que me ayuda a empezar el día.

Luego, me ducho meticulosamente, lavando cada parte de mi cuerpo como si fuera un nene, alguien que necesitara cuidados.

Salgo del baño y me seco. Pero no mucho. Me gusta la sensación de seguir mojada, las gotas escurriendo por mi espalda, despacito. Las gotas que se caen del pelo por el cuello y que se bajan lentamente por mi cuerpo. Me encanta esa sensación maravillosa de cosquillas. Me acuerdo de las lágrimas que saltan de mis ojos cuando estoy triste, pero me gusta. Es bueno.

Enseguida desayuno tostas con miel y mantequilla. Y café. Me preparo una taza de café en mi cafetera de una taza. Me fumo el primer cigarro del día.

Hay personas que dicen que el primer es el mejor de todos. Yo soy una de ellas.

Fumo mientras tomo el café. Que adulzo con 3 cucharitas de azúcar. Ni más, ni menos. Y como alternando un trago de café y un trozito de pan.

Entonces me visto y salgo por la calle.

Me encanta el verano pues puedo poner ropas leves y sueltas. Puedo salir con poca ropa, no necesito vestirme hasta el cuello como en el invierno: que es frío y duro.

Me encanta pues saco todos mis vestidos y mis faldas y les pongo, día tras día.

Eso de sentir el viento fresco que sube por mis piernas y me invade es indescriptible.

Además, camino en silencio, con mis cascos, al ritmo de la música, midiendo las distancias, para que el clímax de la canción coincida con alguna esquina, en la que no sé qué me espera.

En general, no pasa nada de excepcional. Pero... a veces puede ser muy interesante.

Esas pocas veces en que algo inusitado ocurre son tan especiales que las guardo en la memoria, las colecciono.

Siete.

Me encantan principalmente porque esos contactos inesperados me acercan de manera intensa a la otra persona. Intento concentrarme en el olor o en algún detalle, algo que les diferencie de los demás.

Bueno, me gustaría explicarles una cosa: yo soy del signo de piscis y, aun que no crea mucho en astrología o ficción científica o cualquiera de esas tonterías, tengo que admitirlo: soy la típica piscis.

Paso toda la vida mirando a mí alrededor y fantaseando cómo sería si aquel chico – o aquel otro – fuese mi gran amor.

¿y qué hago? ¿Hablo con él? ¿Le pregunto si cree en amor a primera vista?

No. Nunca hago eso, pero paso horas y horas inventando diálogos confortantes.

Y eso me pasa siempre. En el metro, en las calles, en el banco, en la cafetería... dónde sea.

Y así sigo horas... imaginando diálogos – unos románticos, otros más sucios.

Por ejemplo, imagino que estoy caminando por la noche sola y que llega un tío, me levanta la falda y me folla, hay mismo, en el medio de la Gran Vía, con toda la gente parando los coches para vernos, sacando fotos y gritando obscenidades.

Y siempre tengo la impresión de que un día alguien me va a follar así, sin preguntarme nada, como si conociera mis deseos más secretos, como si me conociera más que nadie...

Y lo más interesante es que esos pensamientos me resultan tan reales que soy capaz de describirte la escena con detalles, y de una manera tan precisa que es como si de verdad yo hubiese vivido esas situaciones.

Bueno, por las noches, cuando llego a casa después del curro, me pongo a cocinar. Para mí, no hay nada mejor que una cena bien hecha, dos o tres copitas de vino, un porrito y música. Eso me da una satisfacción tremenda. Es como un ritual que hago sola todas las noches.

Empiezo separando los ingredientes, uno a uno, sin prisa. Les pongo en la orden que os voy a cortar. Cebolla, pimientos, setas, tomates y ajo. El ajo siempre es el último.

Os corto en pedazos iguales, con una meticulosidad matemática. Luego, cuando la comida ya está casi lista, me pongo una copa de vino. En general, prefiero tinto, pero en verano tomo blanco, que me resulta más suave.

Prendo unas velas, lavo las manos y la cara, cambio de ropa, me perfumo y pongo música. Me preparo para esas cenas solitarias como si fuese para un encuentro amoroso.

Ando en una fase bastante Bossa Nova.

Ceno con calma. Después me fumo uno, dos o tres cigarrillos. Y me acuesto.

Siempre con la misma sensación de que, al día siguiente, algo raro va a pasar. .

Um homem que não é mais.


Ele um dia foi belo. Foi elegante, altivo, amado, invejado. Dançava e cantava como ninguém. Usava um lenço vermelho no pescoço. O cabelo sempre impecável, com gel e tudo. Olhos bem azuis, lindos.

Mas o tempo apagou o brilho dos olhinhos de mar. Hoje são nublados, têm algo de tristeza.

Ele, que andava sempre rodeado de amigos e mulheres bonitas, hoje dança sozinho num mercado qualquer de Vallecas, sob o olhar perplexo e piedoso de quem por aí passa.

O tempo voa e leva com ele o recalque. Sem pudor algum, ele fala do passado e se mostra mesquinho e vaidoso. Perdeu seus amigos e suas mulheres bonitas. Hoje paga para preencher o vazio de tudo aquilo que já se foi.

Aquela voz de veludo não existe mais. Apagou-se. O olhar de galanteio foi substituído por uma mirada tola, indefesa, ingênua.

Vive do passado, de recordações engavetadas e empilhadas num quarto com cheiro de mofo. Ele já está enterrado. Sua tumba é um apartamento velho, escuro e silencioso, cheio de quinquilharias e antiguidades sem valor.

sexta-feira, 4 de julho de 2008

quarta-feira, 25 de junho de 2008

Ahora en español


En mi lengua materna, el portugués, hay una palabra muy bella, la “saudade”, que sirve para expresar un montón de sentimientos. Esa palabra es traducida para el castellano como añoranza, nostalgia... Pero debo decir que no es exactamente lo mismo. La “saudade” duele en el pecho, nos deja sin conseguir respirar, ella destruye por dentro. Por otro lado, es ella quien nos hace sonreír solitos, con los recuerdos de todo que amamos. Además, la saudade, distinta de otros sentimientos, no se la siente, se la tiene. Y yo la tengo.

Tengo saudade de cosas banales. Tengo saudade de cerrar las cortinas azules de mi cuarto, de conducir en las anchas avenidas de Brasilia, de escuchar las palabras de mi viejito, de estar en casa, de las puestas del sol en el verano...

Tengo saudade de las manos de mi mamá, de mi hermano mayor diciéndome “Tengas coraje, sea fuerte, no te olvides de nuestro amor”, de los amigos y de las amigas - de los verdaderos. Tengo saudade del olor de mi casa, de fumar los cigarros brasileños, de hablar y escuchar el portugués, de bañarme en las cascatas, de ver el fútbol en la tele domingo, de ir a la playa, de sentir calor y de emborracharme y formular teorías locas - muchas de esas bastante coherentes...

Tengo saudade de todo que me compone y me identifica, de ese montón de pedacitos de mi misma – de historias que viví, de personas que conocí, de lugares que visité, de amores y pasiones. Y aquí, ahora, viviendo sola, percibo que la saudade es como una adicción. Es un deseo de tener nuevamente todo que tuve ayer, en el año pasado, hace unos minutos...

La saudade es la manifestación de nuestro lado más infantil. Nos ponemos como niños diciendo “yo quiero”. Sea lo que sea. Puede ser un amor, un amigo, un objeto, un día, un cachito de pan con queso...

En verdad, creo que la saudade no es nada más que la expresión de nuestro amor por las cosas de la vida. Y el amor, como bien dicen los poetas, puede manifestarse a cualquier momento, por cualquier cosa. Yo puedo amar una mañana, bajo determinados rayos de sol...

Creo que cuando salimos de nuestra tierra conseguimos tener noción de la dimensión de la palabra saudade. Es en ese momento que ella se hace sentir verdaderamente. Una palabra tan brasileña, tan portuguesa... La saudade de su mar, de pueblo...Tal vez una de las palabras más lindas de todas.

quinta-feira, 19 de junho de 2008

Servidão


Agora mesmo, nesse exato momento, tô tentando achar um assunto interessante pra escrever...

Não sei se escrevo sobre o barulho do caminhão de água que limpa a cidade ou se escrevo a respeito das dez horas e meia que fiquei em pé atendendo todo o tipo de gente...

Cara, cada dia que passa eu tento respeitar mais os garçons... eu sei que é foda. Nego te deixa esperando, traz o pedido errado, a comida é ruim, a cerva ta quente, a conta ta alta, não vende cigarro, a comida do outro chega antes...

É foda. Tenho que contar uma coisa pra vocês: é pior pra quem ta do outro lado.

Então, fica aqui um conselho de amiga: tenham paciência, sejam amáveis. Um dia desses pode acontecer de vocês estarem servindo. E servir é uma profissão ingrata. Seja como for. É ingrata.

Eu prometo me esforçar para ser mais grata.

E olha que eu precisei somente de quatro dias para chegar a essa conclusão...

Imagina fim do mês! Vou estar escrevendo tratados filosóficos a respeito do assunto...

Bom, o caminhão de água barulhento passou rápido demais.

terça-feira, 17 de junho de 2008

Um dia.

Sol no telhado. Calor. Um cigarrinho. Uma garrafa de água e um livro. Logo depois: música, samba, Brasil.

Aí aquele banho fresco e roupa limpa. Sair a pé. Caminhar. Ver a luz das tardes intermináveis de Madrid. Sorrir. É amarelo, dourado.

Entrar num café. Tomar um café. Ou uma caña. Respirar fumaça. Fazer fumaça.

Seguir.

Subir e descer. Andares, metrôs, ruas, ânimos.

Estar calada. Lembrar. Pensar. Imaginar. Sofrer. Sonhar.

Aí, casa. Meu universinho. Minha bolha. Minha burbuja. Meu lugar.

Sono. Sonho.

E logo, logo, amanhece outra vez na minha janelinha de ver o mundo lá fora.

Pássaros. Nuvens. Vizinhas. Janelas. Antenas. Sóis.

E, depois, luas e estrelas.

Dia após dia.

quarta-feira, 11 de junho de 2008

O Silêncio


O silêncio. De repente, tudo virou silêncio. Todo aquele ruído, aquela música, aquela voz, aquilo tudo foi embora.

Nem deu tempo de notar. Ele se foi no meio da madrugada. Eu estava sonolenta.

Foi e levou com ele um pedaço de mim. Algo em mim que me confortava. Algo em mim que me preocupava. Deixou só o silêncio. Não escuto mais nada. Nem a minha própria voz.

Só o computador que segue respirando ao meu lado. Imperturbável.

Fiquei sozinha outra vez. Eu e meu bonsai. E mais ninguém.

terça-feira, 10 de junho de 2008

O reino das bicicletas


Eles eram dois e pequenos. Um deles, o mais clarinho, era menor. O outro, mais rápido. O objetivo era... matar a bicicleta.

Ela lá, toda roxa, reluzindo irritantemente.

Ele, o menor, é acometido por uma fúria destrutiva.

Dá pontapés com toda a sua força naquela bola amarela e redonda. Nem sempre acerta. Suas patinhas são pequenas ainda.

A bola vai em direção à bicicleta. Uma. Duas. Três. Dez vezes. Mas ela continua impassível. Parada no mesmo lugar. De pé. Inteira.

Então vem o mais rápido. Não apenas é mais veloz como também tem patas maiores.

Corre. Pega impulso e chuta a amarela. Uma e outra vez.

Até que se cansam.

E o reino das bicicletas volta a respirar tranqüilo.

A pomba


A história da pomba foi assim.

Eu tava deitadona, tomando sol num gramadão, curtindo, relaxada, de olhos fechados, como uma rainha. Eis que escuto um flap flap de asas batendo. Abro os olhos. Ela, a pomba, voa até o galho que está sobre minha cabeça.

Não era uma pomba terceiro-mundista. Era uma pomba holandesa, bem alimentada. Forte. Parruda. E discreta.

Observo a pomba pousar e tenho um mau pressentimento. De repente é como se toda aquela paz que eu sentia dentro de mim tivesse escorrido entre meus dedos. Medo.

Me levanto sobressaltada e desperto meu irmão do sono bom da tarde.

Ju, olha, olha! Ta mirando a bazuca anal pra mim!!!

Hã?

A pomba! Ela ta com a bazuca virada pra cá!!

É mesmo... Ta com cara de quem vai cag... Cagou!

Caralho! Eu sabia! Eu sabia!

Pois é, a pomba holandesa perdeu a classe.

sábado, 24 de maio de 2008

A Festa da Menina Morta

... a festa da menina morta... é festa de quem já se foi... noite clara pra chorar e se chorar... lágrimas, contra o vento...

Amei. É lindo. Tem poesia. Beleza. Dor. Brasil. É a gente.

É duro e encantador. Mexe.

segunda-feira, 12 de maio de 2008

Eu falo brasileño


Então, amigos, é com uma enorme satisfação que venho avisá-los que a nossa língua subiu de patamar. Nós, a partir de hoje, não falamos mais português. Entendido? Combinado?

Temos que deixar de lado as heranças colonialistas e reconhecer o nosso linguajar como único e exclusivo do Brasil, esse país tão lindo, maravilhoso e corrupto.

Portugal, embora esteja na Europa, é um pedacinho de terra sem utilidade nem fertilidade e nós somos a próxima potencia mundial, depois da China e da Rússia. Ou seja, em uns 50 anos ou mais, estaremos dominando o mundo! Venderemos água mineral e de coco. Vai ser irado!!!

Acho que devemos aproveitar a nossa enorme população (somos uma nação de 180 milhões! Concordo que uns 60 milhões tão na merda, mas não deixamos de ser 180 milhões! É muita gente) e nos rebelar contra essa imposição cínica e europeizada, triste e bitolada!!! Vamos todos falar brasileño!

Bom, levando em consideração que a segunda língua mais pop é o espanhol, lhes proponho que não falemos português. Vamos falar brasileño. Assim, seremos fashion, cool e guay. Poderemos passear pela Gran Vía e por Fuencarral de cabeça em pé. Poderemos gritar aos quatro ventos e todos vão nos entender, afinal de contas, falamos brasileño!!! Esse idioma tão fresco e belo, tão sonoro quanto à palavra bunda.

Essa sim é só nossa e podemos nos orgulhar! A bunda! Essa instituição brasileira de tanto sucesso no exterior. Eu, por exemplo, brasileira nata, representante das bundas nativas da terra do Pau Brasil, me esforço ao máximo para levar ao mundo o conceito clássico da bunda brazuca. Foi por isso, e não por outro motivo, que aluguei um muquifo no quarto andar, sem elevador. Assim, todos os dias, me sinto como se estivesse subindo as escadas da Penha, exercitando os músculos das nádegas e fazendo jus às bundas conterrâneas.

Bom, mas voltando ao assunto da língua, falemos brasileño. Porque se continuarmos falamos português os espanhóis vão continuar sem nos entender... Assim como os argentinos falam argentino, os cubanos falam cubano, os colombianos falam colombiano e os americanos falam americano. Portugueses falam português e brasileños falam brasileño. Óbvio, não?

Então, não quero ninguém falando mais português, hein? Se eu pego alguém falando.... vai se ver comigo.

sábado, 10 de maio de 2008

Lista

Ligar para o banco
botar crédito no celular
comprar comida
lavar a louça
fazer o trabalho de documentação
capturar as fitas
depositar a grana do aluguel
comprar as passagens
fazer o almoço
estender a roupa
ligar para Azuquita
gravar de noite
fazer a cama
comprar hidratante
comer o iogurte antes que estrague
responder emails
ir ao Festival
molhar o bonsai
levar as coisas da Paz
limpar o chão
ir à oficina de emprego
ganhar dinheiro
separar as coisas da viagem
escrever algo pro blog
postar fotos
enviar as cartas
falar com o cara da oficina
gravar os dvds
avisar os professores
comprar fio dental
falar com o Ju
terminar de ler o livro
correr
testar o disco duro
ajeitar a luminária
devolver a blusa da Luz...

E além de tudo isso quero viver.

Será que eu consigo?

quinta-feira, 1 de maio de 2008

É, Tita, a primavera chegou....


Na bruma leve das paixões que vêm de dentro, eu já escuto os sinais da natureza. Tudo floresce, os jardins, as crianças, os animais, o dia. Vamos todos pra rua!!!

É hora de abrir as narinas.

De observar.

De sentir.

De gostar.

De amar.

Bom humor. Música. Calor. Pele. Cheiro. Sabor. Perfume. Palavras bonitas. Sons. Alegria. Axé.

Bem-vinda, primavera.

segunda-feira, 21 de abril de 2008

Sobre o recheio das pessoas




Tem gente que nasce recheada de doçura, de leite condensado. Tem gente com recheio de mel, de limão, de vinho, de cachaça, de pêssego, de pimenta, de chuchu...

Tem gente que parece que tá crua, podre, estragada, mal passada. Tem doce, amarga, azeda, fria, quente. Tem de todo tipo.

Há uns que têm as entranhas fétidas e o sangue ralo. Tem sangue espesso, vermelho, azul. Tem uns que correm nas veias. Tem outros que sobem à cabeça. Tem gente que doa e tem quem recebe.

Alguns corações batem fortes e outros têm arritmia. Tem coração que logo pára de bater. Tem uns que batem por anos e anos e anos, sem nunca falhar. Tem coração grande, mole, de galinha, de ferro, de manteiga...

Tem recheio bom e recheio ruim.

Tem gente que apodrece por dentro. Logo se nota o fedor quando se aproximam.

Tem gente recheada de versos, de música, de cores, de amores, de alegrias, de amigos.

Tem uns que dá até vontade de comer e lamber os dedos, de tão gostoso que é o recheio. Hum...

Por outro lado, tem aqueles que dão asco, vontade de vomitar. Mal gosto.

E tem gente que parece que veio sem recheio, sem alma.

quarta-feira, 9 de abril de 2008


A vida é uma roleta em que apostamos tudo.

Todos temos nossas fichas. Podemos optar. Nós decidimos o que fazer com elas. Temos o livre arbítrio.

Podemos jogar tudo de uma vez, fazer pequenas apostas, guardar as fichas, deixar pra amanhã...

E nesse jogo da vida não tem uma opção melhor que outra. Falou, tá falado. Porque depois de feita uma escolha, não se pode voltar atrás. Aposta é aposta.

Não tem essa de que “eu era café com leite”, “assim não vale”, “não quero mais jogar”.

Assim penso eu.

jeans e formiga