quarta-feira, 3 de dezembro de 2008

Sudaca

Uma das primeiras palavras que aprendi quando cheguei a Madri. Sudaca. Nunca nenhum professor de espanhol me havia mencionado. O porquê está claro: é uma ofensa, uma agressão, um xingamento.

A primeira vez que ouvi, não entendi o significado. Mas não demorei pra captar a mensagem. A minha primeira impressão foi que se tratava de uma espécie de gíria usada para referir-se aos sul-americanos e ponto. Mas não. Na verdade, se trata de uma ofensa xenófoba.

Como é sabido, a Espanha, nos últimos anos, vem recebendo milhares e milhares de imigrantes, em sua maioria sul-americanos e chineses. Ok. Até aqui, tudo bem. Nenhuma novidade. O fato é que muitos espanhóis – de todas as idades, classes sociais e posicionamentos políticos – se incomodam, e muito, com o fato.

É, realmente, o ser humano tem a memória curta. Nem é preciso ir muito atrás na história. Para onde iam os espanhóis fugidos da Guerra Civil espanhola? E da ditadura franquista? Claro que podemos voltar atrás quinhentos anos... mas essa história a gente já conhece. E é longa.

Bom, voltando à palavrinha mágica. Sudaca é a maneira pejorativa que se utiliza por aqui para ofender, agredir e discriminar. Sinceramente, xingamentos há em todas as partes e em todas as línguas. Não quero fazer disso um discurso. A palavra é só uma desculpa para tocar no tema do preconceito, da xenofobia.

A discriminação é igual e todas as partes. Os motivos são sempre os mesmos: os traços físicos, a cor da pele, dos cabelos, o sotaque, o modo de vestir... O que está por fora, sempre. O de dentro pouco importa.

5 comentários:

Anônimo disse...

[Disculpas por escribir en castellano:]
1. Sudaca no es una aportación reciente en el vocabulario español provocada por el influjo reciente de latinoamericanos. Existe al menos desde los años ochenta, cuando apenas existían unos millares de argentinos en España.
2. Siguiendo la misma lógica, habrá que asumir que también existe un componente xenófobo en mensaca (para mensajero), cubata (por cubalibre), segurata (por agente de seguridad) o bocata (por bocadillo), entre varios centenares de ejemplos de contracciones de palabras largas.

Filha de Iemanjá disse...

Pues, te contesto en castellano.

No he dicho, en ningún momento, que se trata de una palabra reciente en el vocabulario español.

Argentinos, brasileños, ecuatorianos, colombianos... tanto da. Somos todos sudamericanos. Es que, de la manera que lo pones, parece que los argentinos no son latinoamericanos. Bien que les gustaría ser europeos... pero no es así.

Y, el hecho de que existan otros ejemplos de "acas", no hace con que la expresión sea aceptable o menos xenófoba.

Pero, como he dicho, en todos los idiomas hay ese tipo de expresiones. No es privilegio de los españoles.

Anônimo disse...

1. Gracias por contestar, y por hacerlo en castellano mucho más.
2. Sigo sin entender la ofensa de la contracción (no excepcional) de un genitivo largo: de sudamericano a sudaca. Veo menos quejas de los masoquistas porque los llamen masocas y de los paracaidistas porque los califican de paracas. Ni creo que uno desprecie a sus propios pantalones por llamarlos pantacas ni me parece que ningún trabajador minusvalore sus vacaciones por llamarlas vacas.
3. Observa ésta, por comparar: negraco y negraca (de negro), por ejemplo, tienen un sentido virtuoso aunque sexista, fuerte y viril para ellos y voluptuosa para ellas.
3. Los argentinos obviamente son sudamericanos, pero puede que a ellos no les parezca tanto y por eso llevan dando el plomazo con que sudaca es xenófobo. Como los argentinos (porque generalizar es gratis) se consideran una clase superior al resto de los sudamericanos, puede que la sintiesen como tal cuando se les recordaba un origen geográfico que no tienen a bien aceptar.
4. De todos modos, sudaca me resulta ya una palabra arcaica y en desuso. Si quieres palabras realmente ofensivas (que los españoles sí tienen) para el mismo concepto: panchitos, champiñones, machupichus o payoponis. Aunque éstas se refieren más al concepto étnico que geográfico.
5. Siempre que escuché sudaca entre españoles me pareció que era descriptiva, más que denigratoria. Tan es así que para hacerla ofensiva era necesario apellidarla: “sudaca de mierda”, “puto sudaca” o “sudaca de los cojones”. Pero, de la misma forma, que te puedan insultar llamándote “español de mierda” no significa que español sea en sí misma despreciativa. Si sudaca fuese tan ofensivo por sí mismo, no le harían falta aditivos.
6. En todo caso, la definición concreta de cada palabra la otorga la experiencia con las mismas. Y las experiencias de cada uno siempre son distintas, únicas e intransferibles.
7. Por cierto, me encanta tu blog. Las fotos son preciosas y la escritura sugerente.

Bernardo disse...

As pessoas já não gostam mais de pessoas. Ofendendo os de fora tu pelo menos tem o apoio dos de dentro.

Filha de Iemanjá disse...

hahahaha

Adorei o anônimo!

Y que sepas que serás siempre bienvenido!!!

Depois de tamanha explicação, só o que posso dizer é que:

talvez você siga sem entender o porquê de a palavra sudaca ser pejorativa pelo fato de não ser sudaca.

Mas, tudo bem. Gosto do ponto de vista positivo... é alentador.